Mi afición por la arquitectura y el dibujo, sumado a mi inquietud por viajar y descubrir nuevas ciudades y culturas, me han permitido dar un paso más en mi desarrollo como arquitecto, incitandome a plasmar todo aquello que llama mi atención recordando esos momentos y lugares, no como son, sino como los viví y como los hice propios. Porque tanto la arquitectura como el dibujo tienen que tener un punto de vista personal e individual.
